Mi firma ya es digital
Marzo 23rd, 2007Mucha gente odia la tecnología. A mi me apasiona, y no es porque sí, tengo una razón.
Desde siempre el hombre ha utilizado herramientas: desde el silex, pasando por el martillo a él tractor. Y lo ha hecho por optimizar el tiempo y el esfuerzo necesarios para realizar el trabajo. Como consecuencia de esto ha conseguido mejorar su calidad de vida y su inteligencia. Las nuevas tecnologías no son menos.
Algunos seguro estaréis pensando que la tecnología está haciendo del mundo un lugar peor ya que estas herramientas producen gases de efecto invernadero, necesitan petróleo que causa guerras y desastres naturales, alienan a mucha gente que pasa horas muertas delante de un televisor… y yo digo que es cierto. Pero el problema no es de las herramientas en sí, sino de nosotros mismos. Un martillo puede ser usado para clavar un clavo o para abrirle la cabeza a una persona. El problema no es el martillo, es quien lo esgrime. Las nuevas tecnologías están ofreciendo un mundo de posibilidades al hombre, a los buenos y a los malos. Pero no por que existan malos hombres debemos odiarlas.
Yo veo sin embargo (quizás de manera demasiado optimista) las nuevas tecnologías como la posible solución de muchos de los problemas que han producido las “viejas tecnologías” a lo largo de la historia. Estamos llegando a un momento tecnológico en el que el uso de carburantes fósiles va a ser desechado por otros tipos de energías renovables, un momento en el que la información puede fluir libre sin censuras, un momento en el que si queremos podemos hacer de este mundo algo mejor. Pero eso depende de nosotros.
Sueño con un mundo en el que debido a que la tecnología optimiza tanto nuestro trabajo sólo es necesario trabajar 4 horas al día, dejando el resto para disfrutar de lo natural, volviendo a estar en consonancia con la madre naturaleza que gracias a el uso de la tecnología para obtener energía renovable a vuelto a las ciudades y se integra en nuestra vida de nuevo.
¿Y qué tiene que ver todo esto con el título?, os preguntaréis. Tiene una explicación. Después de mucho papeleo, visitas a administraciones públicas y lidiar con los funcionarios he conseguido hoy mismo el certificado digital que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre otorga a las personas jurídicas. En este caso el certificado digital de la Asociación Cultural Reggae. Entre los usos de este certificado digital se encuentra el de poder firmar digitalmente un documento (por ejemplo un PDF), teniendo esta firma digital el mismo valor legal que el de una firma manuscrita. Con él pretendo dejar de usar papel para imprimir las facturas que emitimos a nuestros colaboradores por la publicidad que contratan en nuestros portales y así no tener que firmarlas a mano. Ganaré tiempo del que dedico semanalmente a la ACR y podré usarlo en otros proyectos de la asociación ya que no tendré que desplazarme nunca más a correos para enviar por carta las facturas y también ahorraré en papel y ya no utilizaré más árboles cortados para este fin. De echo el único papel que se compraba en la ACR hasta hoy era para imprimir facturas, ya que el email sustituyó a las cartas normales y los documentos tales como listados de socios, actas de asambleas, etc… están todos en herramientas OpenOffice.
Puede parecer algo insignificante, pero para mi supone estar más en concordancia con lo que pienso. Las nuevas tecnologías deben servir para mejorar el mundo, son útiles para este objetivo si se usan correctamente y se obtienen fantásticos resultados.
PD: Otro día hablaremos sobre esa frase hecha que dice algo como que “los ordenadores quitan puestos de trabajo”.