Posted on 1 agosto 2007 in Filosofando - Reflexiones by admin
Es curioso ver como el conocimiento, que ha sido un bien de la humanidad hasta hace relativamente poco tiempo, está intentando recuperar de nuevo lo que legítimamente le pertenece: su libertad. Y es que los seres humanos podemos aprender y enseñar nuestros conocimientos siempre que tengamos libertad para hacerlo.
Es tan solo una cuestión de tiempo, es algo inevitable. En un mundo en el que la información fluye a toda velocidad (toda la que te da tu ADSL/Cable) parece imposible que la presa de contención imaginaria llamada Ley de Propiedad Intelectual (LIP) que levantamos hace décadas resista esta corriente embravecida.
Las leyes de propiedad intelectual protegen las obras literarias, artísticas y científicas, siempre que sean originales y de ellas derivan las patentes y los derechos de autor. Ambas intentan conseguir que se respeten los derechos morales del inventor/autor sobre su obra (ser reconocido autor de una obra, elegir la manera en que se distribuirá ó impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella) y los derechos patrimoniales (derechos de explotación sobre la obra o invento=$$$). En la práctica lo que hacen es frenar el progreso y contribuir al enriquecimiento personal y no al colectivo.
Cada vez son más los movimientos que intentan promover los derechos morales pero no los patrimoniales: como ejemplo tenemos el movimiento del software libre, el de open source y las licencias creative commons. Establecen que el autor sea reconocido como tal y le dan la potestad de elegir bajo que términos serán utilizadas sus obras por otros y a la vez promueven que sean distribuidas y modificadas libremente.
Son estos los valores que me interesan, los que pretenden enseñar estilos de vida que sean beneficiosos para la sociedad en su conjunto, que potencien ser buenos ciudadanos (cooperar con aquellos que necesiten nuestra ayuda) y esto ayudaría a que la sociedad en su conjunto se librara del dominio (y abuso) de las megacorporaciones, que son el verdadero cáncer de la sociedad. Las megacorporaciones presionan para que no se ponga freno al crecimiento sostenido y no se apliquen políticas de crecimiento sostenible. Fomentan el negocio de la guerra creando desestabilidad política y aprovechándose de estas situaciones, cuando no de la venta de armas. Fomentan el empleo precario, la neo-esclavitud en los países en vías de desarrollo, las deslocalizaciones en países desarrollados. Influyen en la opinión pública desinformando o desviando la atención.
El conocimiento nos hará libres.
PD: En próximas entradas intentaré presentar casos reales en los que el conocimiento libre ha supuesto también beneficios económicos al autor que así podrá seguir creando y distribuyendo conocimiento al conjunto de la sociedad.
PD2: Se que he estado ausente demasiado tiempo, a veces pasa que sin saber porque las cosas dejan de tener sentido y falta la motivación.
Hola de nuevo. Me alegro de que hayas vuelto, tenía ya muchas ganas de volver a leer tus comentarios y poder aportar mi granito de arena a este blog y me alegro de que tengas motivación para hacerlo.
Sin duda las megacorporaciones son el freno a la libertad. El freno que pone el sistema para tapar la ideas y su difusión, las ideas que sirven para que la sociedad avance, las ideas que acabarian con su sistema explotador. El problema, como siempre, son los que manejan toda esta parafernalia. Sus intereses, como siempre, son el beneficio personal, el poder tener un piso más en su casa y pagar una puta de “alto standing”; no el interes de la sociedad en mejorar como tal y poder ayudar a los que no tienen acceso a este sitema impuesto.
Un saludo a tod@s, bless!!
Hace ya algun tiempo que me interesan todas estas cosas, hay ya bastantes sellos discográficos que están pasando a usar licencias creative commons. Como decía un sabio hace mucho tiempo, tenemos que empezar a evolucionar. Quedarnos estancados aquí, con derechos tan estrictos no nos sirve de nada. Si me dan una mesa con cuatro patas, y quiero añadirle un cenicero, será mejor para todos si cojo la mesa, la mejoro, le añado el cenicero y la vuelvo a poner a disposición de todo el mundo. Si en cambio tengo que fabricar la mesa, sus cuatro patas y luego el cenicero, para venderlo, probablemente no llegaré a mejorar el diseño primero.
Compartir la información es la evolución que nos toca superar ahora.
También artistas (musicalibre.info) se decantan por este tipo de evolución, y ponen a disposición de la gente su música, para que se distribuya mucho más rapido, y el que quiera comprar el cd que lo compre, las discográficas que pasen a tomar un papel más importante en el managing y la promoción y luego la gente no se quejará si tienen que pagar 20 euros por un concierto, pues ya tienes su discografía entera en el ordenador y de algo tiene que comer el artista.
Creo que es una buena forma de ver el mundo
Un abrazo