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Eran 300, más o menos

Posted on 3 Abril 2007 in Arte, Cine by admin

Tengo la fea costumbre de sacarle punta a todas las peliculas que veo. Hay gente que cuando va al cine conmigo me dice que pienso demasiado, ¿y eso es malo?.

El cine me hace siempre pensar mucho, no importa la pelicula. Para mí esa es una cualidad del cine que como forma artística nos hace aflorar sentimientos, al igual que la música, pero además nos muestra ideas muy claramente. Añade algo más a la música ya que en el cine además del sonido y música tenemos las imágenes.

Acabo de ver la película 300 basada en el cómic de Frank Miller del mismo nombre y dirigida por Zack Snyder. 300 es una historia de ficción basada en un suceso histórico. En el 489 a.C., unos tres centenares de soldados espartanos capitaneados por el rey Leónidas intentaron frenar, junto a otros miles de griegos, el avance de decenas de miles de tropas persas que bajo el mando del Emperador Jerjes intentaban llegar a Grecia como puerta para conquistar el resto de Europa. Los espartanos murieron defendiendo el estrecho paso de las Termópilas pero con ello consiguieron darle un poco de ventaja a sus compatriotas consiguiendo así que el ejército griego tuviera tiempo para huir, reagruparse y preparar el contraataque.

video: Tailer de la película 300

La película no es, ni pretende serlo, fiel a la historia. Pero lo que me ha hecho pensar y me ha preocupado bastante ha sido el tema central del filme que básicamente nos cuenta que los espartanos “libres” y “amantes de la democracia” luchan contra “esclavos” persas defenfiendo el honor, la libertad y la patria, por encima de deseos y sentimientos personales.

Leyendo la Wikipedia he descubierto gracias al profesor Touraj Daryaee que el imperio persa de la dinastía Aqueménida contrataba y pagaba a sus trabajadores sin importar el género o ascendencia étnica, mientras que en la Grecia del siglo V “menos del 14%” de la población participaba en el gobierno democrático, y “casi el 37%” de la población eran esclavos. Además Esparta “era una monarquía militar, no una democracia”, y que colectivamente eran propietarios de los esclavos (Ilotas).

Supongo que esto es una nueva versión del dicho “la historia la han contado siempre los ganadores”. Los occidentales seguimos empeñados en hacer valer más nuestros valores morales que los de asiaticos, árabes, africanos… Y como siempre la manera más eficaz de conseguirlo es pintar al enemigo como alguien inhumano e inmoral, aunque no lo sea, al menos no mucho más que nosotros. La defensa de la patria frente al inmigrante invasor, la cultura de la guerra, la lucha por la libertad (la libertad de los míos claro, no de los tuyos) son temas de tan ferviente actualidad que casi me asusta pensar que seguimos teniendo las mismas preocupaciones que la gente de hace 25 siglos. Y lo que me asusta más aún es que sigamos resolviendo estas cuestiones de la misma manera, mandando a los soldados a la guerra.

Cuando le doy vueltas a estos asuntos llego casi siempre a la misma conclusión: el ser humano no puede vencer al animal que lleva dentro. La defensa del territorio, la protección de la manada, la perpetuación de la propia especie frente a la de los otros. Sino como explicar que 2500 años después las 300 personas que caben en la sala de cine, más o menos, se sientan identificados con los sentimientos que expresa la pelicula, se exciten con las escenas de violencia, se identifiquen con los otros 300 espartanos que dieron su vida para que, irónias del destino, yo no me sienta identificado con la herencia que me dejaron.

audio:John Holt – Tribal War
[audio:John Holt – Tribal War.mp3]